Cambio físico o químico
Agua que hierve contra papel que se quema. En uno cambia el estado, en el otro cambia la sustancia.
De lo que se ve a lo que se escribe: una clase interactiva, 28 animaciones, 15 láminas para descargar, simuladores y 35 ejercicios resueltos.
CLASE INTERACTIVA
31 diapositivas con 21 consignas: evidencias con su contraejemplo, moléculas que se reagrupan, balanceo guiado del metano y clasificación de tipos.
La versión de estudio recorre la misma clase en pestañas, con simulador de balanceo y autoevaluación, pensada para repasar desde el celular.
Como se distingue un cambio químico de uno físico, que pistas observables lo delatan y que esta pasando con los átomos mientras tanto.
Una reacción química ocurre cuando se forman sustancias nuevas a partir de las anteriores. Para reconocerla, conviene relacionar lo que observamos, el comportamiento de las partículas y su representación simbólica.
Cuando ocurre un cambio, primero podemos describir qué observamos. En “Cambio físico o químico”, el agua que hierve cambia de estado, pero sigue siendo agua: no se forma una sustancia nueva. En cambio, al quemarse el papel aparecen sustancias diferentes, junto con cambios como emisión de luz y formación de gases. En “Las pistas de que hubo reacción” se muestran algunas señales posibles: formación de gas, precipitado, cambio de color, cambio de temperatura o emisión de luz. Ninguna de estas señales, por sí sola, demuestra necesariamente que ocurrió una reacción química.
Para entender qué sucede a una escala que no podemos observar directamente, hay que pensar en las partículas. En una reacción, algunos enlaces químicos se rompen y se forman otros; los átomos se reagrupan de una manera diferente y se originan sustancias nuevas. Como muestra “Qué les pasa a los átomos”, los átomos no aparecen ni desaparecen.
Finalmente, en el nivel simbólico, una reacción se representa mediante una ecuación química, por ejemplo: 2 H2(g) + O2(g) → 2 H2O(l). Las ecuaciones indican qué sustancias reaccionan, cuáles se forman y en qué proporción. “Reacciones de todos los días” permite relacionar esta idea con procesos conocidos, como la oxidación del hierro, la cocción, la fotosíntesis y el funcionamiento de las pilas.
Reconocer una reacción química requiere relacionar las evidencias observables con el reagrupamiento de los átomos y con la ecuación que representa ese cambio.
Agua que hierve contra papel que se quema. En uno cambia el estado, en el otro cambia la sustancia.
Gas, precipitado, cambio de color, cambio de temperatura y luz. Ninguna sola alcanza como prueba, y se explica por qué.
El nivel submicroscópico: los enlaces se rompen, los átomos se reagrupan y no aparece ni desaparece ninguno.
Oxidación del hierro, cocción, fotosíntesis y pilas. Para que la idea no quede encerrada en el laboratorio.
El lenguaje simbolico: como se lee una ecuación, que dice cada número y como se pasa de una frase en castellano a la ecuación escrita.
La ecuación química es la representación simbólica de una reacción. Con fórmulas, coeficientes, subíndices y símbolos de estado indica qué reactivos se transforman en qué productos y en qué proporción.
Una misma reacción se puede describir en tres niveles. En lo macroscópico, una cinta de magnesio arde con una llama blanca muy intensa y deja un polvo blanco: óxido de magnesio. En lo submicroscópico, los átomos de magnesio ceden electrones a los átomos de oxígeno, que antes estaban unidos de a dos en moléculas de O2; se forma una red de iones Mg2+ y O2−. En lo simbólico, esa reacción se escribe así:
2 Mg(s) + O2(g) → 2 MgO(s)
A la izquierda de la flecha están los reactivos (Mg y O2) y a la derecha el producto (MgO). La flecha se lee “da” o “produce”, como muestra “Cómo se lee una ecuación”. El número 2 delante de Mg y de MgO es un coeficiente: indica que por cada molécula de O2 reaccionan dos átomos de magnesio y se forman dos unidades de MgO. El subíndice 2 de O2 es parte de la fórmula: dice que cada molécula de oxígeno tiene dos átomos, y no se puede cambiar sin cambiar la sustancia (“Coeficiente y subíndice”). Los símbolos (s) y (g) indican sólido y gas; en “Los símbolos (s), (l), (g) y (ac)” se ve qué agrega cada uno. La ecuación está balanceada: hay 2 átomos de Mg y 2 de O de cada lado, porque los átomos no aparecen ni desaparecen. Para pasar de un enunciado a una ecuación bien escrita, está “De la frase a la ecuación”.
La ecuación química representa con símbolos qué sustancias se transforman, en cuáles y en qué proporción, sin que se pierda ni se cree ningún átomo.
Reactivos, flecha, productos. La flecha se lee 'da', no 'igual', y eso importa.
El error más caro de todo el tema: 2 H2O no es lo mismo que H2O2. Uno cuenta moléculas, el otro define la sustancia.
Qué información agregan y por qué el (ac) no es lo mismo que el (l).
Tres enunciados en castellano traducidos paso a paso, incluida la parte de escribir bien las fórmulas.
De donde sale la ley de Lavoisier, por que obliga a balancear y un método que funciona siempre, sin tanteo a ciegas.
En una reacción química la masa total se conserva porque los átomos no se destruyen: se reorganizan. En la ecuación eso se representa ajustando los coeficientes estequiométricos, sin alterar las fórmulas.
Nivel macroscópico. Cuando una reacción ocurre en un recipiente cerrado —como hizo Antoine Lavoisier con su balanza—, la masa total de los reactivos es igual a la de los productos. Si el sistema no intercambia materia con el entorno, nada desaparece: 16 g de metano gaseoso reaccionan con 64 g de oxígeno y producen 44 g de dióxido de carbono y 36 g de vapor de agua (16 + 64 = 44 + 36 = 80 g).
Nivel submicroscópico. En toda transformación química se rompen enlaces y se forman otros nuevos, pero cada átomo sigue existiendo. Por eso antes y después de reaccionar hay exactamente la misma cantidad de átomos de cada elemento.
Nivel simbólico. La conservación se escribe como una ecuación balanceada. Los subíndices definen qué sustancia es cada una, así que no se tocan: solo se ajustan los coeficientes enteros que van delante de cada fórmula. Por ejemplo, la combustión completa del metano:
CH4(g) + 2 O2(g) → CO2(g) + 2 H2O(g)
| Elemento | Átomos en reactivos | Átomos en productos |
|---|---|---|
| C | 1 (en CH4) | 1 (en CO2) |
| H | 4 (en CH4) | 4 (2 × 2 en H2O) |
| O | 4 (2 × 2 en O2) | 4 (2 en CO2 + 2 × 1 en H2O) |
En toda reacción química se conservan la masa y la cantidad de átomos de cada elemento. Balancear es ajustar solo los coeficientes para reflejar ese reordenamiento, sin cambiar la identidad de las sustancias.
El experimento en recipiente cerrado y la conclusión: la masa total no cambia. Por qué hacía falta cerrarlo.
Balancear cambiando un subíndice arregla la cuenta y rompe la sustancia. Se ve con el agua y el agua oxigenada.
El caso clásico, átomo por átomo, con la tabla de conteo al costado.
El orden conveniente: primero los que aparecen en una sola sustancia, el oxígeno al final, y por qué.
Síntesis, descomposición, sustitución simple y doble, y combustión. La clasificacion sirve para predecir productos, no para memorizar nombres.
| Tipo | Esquema general | Ejemplo | Pista para reconocerlo |
|---|---|---|---|
| Síntesis | A + B → AB | 2 H2(g) + O2(g) → 2 H2O(l) | Hay un solo producto a la derecha de la flecha. |
| Descomposición | AB → A + B | 2 HgO(s) → 2 Hg(l) + O2(g) | Hay un solo reactivo a la izquierda de la flecha. |
| Sustitución simple | A + BC → AC + B | Cu(s) + 2 AgNO3(ac) → Cu(NO3)2(ac) + 2 Ag(s) | Un elemento libre reacciona con un compuesto en solución. |
| Sustitución doble | AB + CD → AD + CB | Pb(NO3)2(ac) + 2 KI(ac) → PbI2(s) + 2 KNO3(ac) | Dos compuestos en solución intercambian cationes y aniones. |
| Combustión | Combustible + O2 → óxidos | CH4(g) + 2 O2(g) → CO2(g) + 2 H2O(g) | El O2(g) siempre aparece como reactivo. |
Los dos casos opuestos, con el esquema general A + B da AB y su inverso.
Un elemento que desplaza a otro y el intercambio de pares. Aparece la idea de reactividad relativa.
Mismo combustible, distinto oxígeno disponible, productos distintos. De acá sale el monóxido de carbono.
Un árbol de decisión corto aplicado a seis ecuaciones.
La ecuación balanceada leida como receta: relaciones en moles, el paso a gramos, el reactivo limitante y el rendimiento.
Los coeficientes son proporciones. Se ve primero con moléculas sueltas y recién después con moles.
El camino gramos - moles - moles - gramos, con la masa molar como puente en los dos extremos.
Por qué sobra uno de los dos y cómo se decide cuál manda. La analogía de los sandwiches, hecha bien.
Por qué en la práctica sale menos de lo calculado y cómo se expresa esa diferencia.
Toda reacción intercambia energía con el entorno. De donde sale esa energía, como se lee un diagrama y que es la energía de activación.
Toda reacción química intercambia energía con el entorno, porque romper enlaces consume energía y formarlos la libera. El balance entre las dos cosas define si el sistema absorbe o libera energía.
Nivel macroscópico. Cuando tocás el recipiente donde ocurre una reacción y notás que se calienta o se enfría, estás percibiendo el intercambio de energía. Para describirlo hay que distinguir el sistema (las sustancias que reaccionan) del entorno (el solvente, el recipiente, el aire, tu mano). Lo muestra la animación «Exotérmica o endotérmica».
Nivel submicroscópico. Reaccionar es desarmar unas uniones entre átomos y armar otras. Romper un enlace siempre requiere absorber energía; formar un enlace siempre la libera («Romper cuesta, formar devuelve»).
Nivel simbólico. El balance se expresa con la variación de entalpía, ΔH, y el signo se toma desde el punto de vista del sistema. Si el sistema cede energía al entorno, ΔH < 0 y la reacción es exotérmica. Si absorbe energía del entorno, ΔH > 0 y es endotérmica.
En los diagramas de energía («Leer el diagrama de energía» y la lámina de diagramas exotérmico y endotérmico), ΔH es la diferencia de altura entre reactivos y productos. Además, casi toda reacción necesita un empujón inicial para que los choques rompan los primeros enlaces: la energía de activación, Ea.
| Proceso | Tipo | Ecuación | Qué se observa | ΔH |
|---|---|---|---|---|
| Combustión del metano (gas natural) | Exotérmica | CH4(g) + 2 O2(g) → CO2(g) + 2 H2O(l) | La hornalla da llama y calienta lo que está alrededor. | ≈ −890 kJ por mol de CH4 |
| Disolución de nitrato de amonio (compresa fría) | Endotérmica | NH4NO3(s) → NH4+(ac) + NO3−(ac) | Al romper la bolsa interna, la compresa se enfría. | ≈ +26 kJ por mol de NH4NO3 |
La disolución no es estrictamente una reacción química (no se forman sustancias nuevas), pero sigue la misma lógica energética y es el ejemplo endotérmico más fácil de tocar.
El signo del ΔH depende del balance entre la energía que cuesta romper los enlaces de los reactivos y la que se libera al formar los de los productos.
El balance entre las dos cosas es lo que define el signo. Sin esto el resto queda como una regla suelta.
Dos experiencias contrastadas y el criterio del sistema y el entorno, que es donde se confunden los signos.
Reactivos, productos y la diferencia entre los dos niveles. Cómo se ve un caso y el otro.
Por qué una reacción que libera energía igual necesita un empujón para arrancar.
Que hace que una reacción sea rápida o lenta, que hace un catalizador y que pasa cuando la reacción también va para el otro lado.
Temperatura, concentración, superficie de contacto. Cada factor explicado por choques entre partículas, no como lista.
Baja la barrera, no cambia los productos ni se consume. Se ve sobre el diagrama de energía del bloque anterior.
La doble flecha: hay reacciones que no terminan, siguen en las dos direcciones.
Las dos velocidades se igualan y las cantidades se estancan. Equilibrio no significa cantidades iguales ni reacción detenida.