Química — 4.º año · Recurso interactivo de clase
Mirá estas tres situaciones. En las tres algo cambió, y en las tres podés darte cuenta con los sentidos: viste burbujas, viste un color distinto, sentiste un olor.
Escribí lo que pensás ahora, antes de ver nada. No hay respuesta correcta todavía: al final de la página vas a volver a leer esto y vas a poder decidir vos mismo si lo cambiarías.
En un cambio físico la sustancia sigue siendo la misma: cambia su estado, su forma o su tamaño, pero si revertís el proceso la recuperás. En un cambio químico desaparecen unas sustancias y aparecen otras, con propiedades distintas.
Antes: agua sólida. Después: agua líquida. Si la volvés a enfriar, tenés hielo otra vez. Las moléculas de agua son las mismas: cambió cuánto se mueven y cuán separadas están.
Antes: madera y aire. Después: cenizas, gases y calor. No hay forma de "enfriar" las cenizas para recuperar la leña. Las sustancias del final son distintas de las del principio.
Clasificá cada situación. Prestá atención a una sola cosa: ¿la sustancia del final es la misma que la del principio?
Aparecen burbujas que no venían de calentar el líquido hasta hervir.
Al mezclar dos líquidos transparentes aparece un sólido que antes no estaba.
El color cambia de manera permanente y no por agregar un colorante.
El sistema se calienta o se enfría solo, sin que vos le des ni le saques calor.
Vamos a mirar una reacción muy simple: hidrógeno y oxígeno que forman agua. Mirá con atención los contadores de átomos mientras corre la animación.
Contá los átomos vos mismo en cualquier momento de la animación: siempre hay 4 H y 2 O.
Las moléculas de H₂ y de O₂ chocan con suficiente energía. Al chocar, se rompen los enlaces que ya existían (el H–H y el O=O) y se forman enlaces nuevos O–H, con compañeros distintos.
Ningún átomo desapareció y ninguno se creó. Tampoco un átomo de hidrógeno se convirtió en uno de oxígeno. Los seis átomos del principio son exactamente los seis del final: lo único que cambió es con quién está unido cada uno.
Estados: (s) sólido · (l) líquido · (g) gaseoso · (ac) disuelto en agua.
El coeficiente va adelante y multiplica a toda la fórmula: 2 H₂O son dos moléculas de agua. Lo podés cambiar libremente para balancear.
El subíndice va abajo y dice de qué está hecha esa molécula: H₂O es agua, H₂O₂ es agua oxigenada. Si lo cambiás, ya no estás hablando de la misma sustancia: no balanceaste nada, escribiste otra reacción.
Ajustá los coeficientes con los botones + y −. La tabla de abajo cuenta los átomos de cada elemento en vivo: cuando una fila queda verde de los dos lados, ese elemento ya está equilibrado.
Las reacciones se agrupan según cómo se reordenan los átomos. Tocá cada tarjeta para desplegarla: vas a ver el esquema general (simbólico), un ejemplo real balanceado y dónde lo encontrás en la vida diaria (macroscópico).
Fijate en la forma de la ecuación: cuántas sustancias entran, cuántas salen y qué se intercambia.
Diez consignas. Elegí una opción y leé el comentario: cuando te equivoques, no te va a decir solo "está mal", te va a decir qué forma de razonar te llevó ahí.